lunes, 1 de agosto de 2011

El encierro

Bueno este es un pequeño adelanto de lo que hago. Espero que le guste. Despues subo mas cosas. Espero comentarios.

-¡Oye! ¿¡Que haces!?-  decía mientras trataba de zafarme de sus brazos.
- Te protejo, solo eso.-
- ¿¡Pero qué persona protege a alguien que quiere encerrándola en un cuarto!?-
- Es por tu bien.- dijo cerrando la puerta y dejándome sola.
La habitación tenía un ambiente acogedor, pero las ventanas estaban tapiadas y no había ninguna forma de que me comunique con el exterior, tampoco había ni un televisor ni una computadora, solo había muebles y un reloj que no andaba.
Pasaron las horas y estoy segura de que es de noche.
La calefacción se encendió y el frio que sentía desapareció.
El ruido de la puerta que se abría me saco de mi estado pensativo.
Tom entraba con una bandeja llena de comida y el dejo en el pequeño ropero q estaba a su izquierda.
Corriendo hacia él le golpeaba el pecho mientras le decía.
-¡Déjame salir! ¡Déjame salir!- las lagrimas brotaban de mis ojos por tanta desesperación.
El tomo mis muñecas para parar mis golpes.
-Entiende, es por tu bien.- y me dio un beso apasionado.
Estaba furiosa y no me quería entregar a sus besos, pero su lengua rozaba mis labios para pasar entre ellos.
Yo me resistía pero ¿Cómo negarse a ese aliento a menta?
Me entregue a sus besos y a sus caricias.
Desde ahí todos los días eran iguales menos a la mañana que amanecía cansada. De día cuando me traía el desayuno y el almuerzo se despedía con un tierno beso y en las noches la rabia y la furia brotaban para terminar una vez más en la cama.
A veces escuchaba a personas pasar pero era muy pocas las ocasiones ya que tenían que estar muy cerca.
Tom aun no venia y eso me preocupaba, lo menos que quería era estar sola.
Una respiración agitada se escuchaba por mi ventana.
-¿¡Hola!? ¿¡Hay alguien ahí!?- estaba desesperada por que alguien me responda.- ¿¡Hay alguien!?-
-¿Quién habla?-
- Me llamo Mica ¿Quién está allí?-
- Me llamo Andy, por favor necesito refugio.-
- Lo siento pero si pudiera te iría a abrir la puerta pero mi novio me tiene encerrada aquí por algún motivo.- el no me dijo nada.- ¿Tu sabes cuales el motivo?-
Su respiración seguía agitada.
-Es mejor que no lo sepas. Adiós debo irme.-
-¡No espera! ¡Quiero…-
-¿Quieres que amor?-
-Nada.-
-¿Con quien hablabas?- no se que pero había algo amenazador en su voz.- ¿¡Con quien hablabas!?-
-Con nadie.-
-Asi me gusta.-
No quería decir nada.
-¿Qué pasa amor? ¿Hoy no vamos a hacer el drama de siempre?- dijo sentándose detrás de mi en el suelo y besándome el cuello.- Bueno no hace falta hacerlo para llegar a lo que siempre llegamos a hacer.-
Con un dulce gesto de mi mano lo aparte de mi cuello.
-No quiero hacerlo.-
-¿¡Que!?-
-Que esta noche no.-
-Bueno esta bien si tu quieres.- se notaba que estaba frustrado.
-¿Qué tal si hablamos? Casi nunca lo hacemos.-
-Esta bien.-
-¿Qué es lo que sucede afuera?-
Sus ojos amenazantes me miraron fijamenten a los mios.
-Nunca me preguntes eso.-
-Es… ta… bien.- hubo un momento de silencio.- ¿Algun dia voy a poder salir de aquí?-
- ¡Y menos eso! ¡Por que entiende! ¡Tu nunca saldras de aquí!-
Me acosté en mi cama de espalda a él y me puse a llorar.
El vino y se acostó a mi lado bien pegado a mí y me susurraba al oído mientras me acariciaba la cintura.
-Entiende amor. Ya te lo dije diez mil veces, es por tu propio bien.-
Yo no le respondía y el solo me acariciaba y me daba beso en la mejilla que bajaban por mi cuello hasta mis hombros, hasta que yo lo pare.
-Tom.- el me miro fijamente a los ojos.- Hoy no, Lo siento pero hoy no.-
Enfadado se dirigió a la puerta y antes de irse dijo.
-Olvídate de que aparezca mañana.- y cerró la puerta con furia.
Wau no puedo creer que una persona se enoje tanto porque le niegan sexo.
No me enoja ni me pone mal que no venga, si no que él es el que me trae la comida, si él no viene ¿Qué comeré? No puedo estar todo un día sin comer.
Mejor me voy a dormir para no pensar en eso ahora.
Ya es de mañana lo sé por el canto de los pájaros. ¿Me pregunto si son los mismos que todas las mañanas vienen y se posan en mi ventana?
A veces siento que este es como uno de los cuentos donde el… bueno Tom no sería el ogro malo ni la bruja perversa, si no que, cambiaron los papeles, ahora el que encierra a la princesa es el príncipe, bueno eso es lo que creo.
Me senté una vez más a ver si alguien venia pero nadie pasaba.
Mi estomago rujia, hace horas que no cómo.
De tanta hambre que tengo me quede dormida en el suelo.
El ruido de algo golpeando el acero de mi ventana me despertó. Sentía un poco de miedo por lo que este afuera.
-Mica, Mica, ¿Estas hay?- no reconocí la voz de le persona que hablaba.- Mica soy yo Andy.-
Busque en mi mente algún Andy y recordé que fue ayer cuando un chico agitado se apoyaba contra mi pared.
-Hola Andy, no creí que volvieras.-
-Yo tampoco, pero me están buscando y de este lado de la casa no me ven.-
¿Dijo que lo están buscando?
-¿Quién te está buscando?-
-La policía.-
-¿Qué hiciste?-
-Bueno… eh…-
Yo seguí en silencio por que esperaba una respuesta.
-Mate a una persona.-
-¿¡Que!?-
-Es que tú no entiendes la situación que se vive acá a fuera.-
Es verdad, yo no sabía nada del exterior, pero no me parece que por algún motivo maten a un ser vivo.
-Bueno no sabré nada pero no me parece que este bien matar a alguien.-
-Dime. ¿Qué arias si se quieren llevar a tu familia?-eso me dejo muda.- Tú no sabes nada. El mundo está re loco aquí afuera. Inventan causas para llevarte preso porque hay una sobre población y los alimentos y el dinero no alcanza.- escuchaba como comenzaba a llorar.- Pero al fin y al cabo se las llevaron igual.-
-Eh… lo siento.-
-No hay de que.-
-Y con que el mundo está loco.-
-Si no sabes la suerte que tienes de vivir alejada de este mundo.-
-No te creas. Sabes cómo extraño sentir el aire, como ver el agua de un mar o de un rio, sentir la lluvia.- las lágrimas salieron devuelta.- Y más que nada… a mi familia.-
-¿Hace cuanto no vez a tu familia?-
-Hace meses. Ya no se que día es ni qué hora. El tiempo pasa rápido y lento a la vez.-
-Si quieres te digo la hora y el día.-
-Gracias.-
-Son las diez pm y el día es miércoles veintinueve del seis.-
-¿Qué? ¿Ya es junio? Ya paso mi cumpleaños y yo ni enterada.-
-Pero ¿Vos no sabes nada de nada?-
-No mi novio se empeña para que no sepa nada quiere mantenerme al margen de todo.-y secándome las lagrimas dije.- Y en sima ayer nos peleamos y no me trajo para comer nada y siento que me muero de hambre.-
-Dios mío es un animal.-
Yo estaba empezando a pensar lo mismo.
-¿Y qué hacen con tu novio? Mucho no deben de hacer.-
- Tienes razón. Solo viene a la mañana para darme de comer y después se va y a la noche me da de comer y siempre se espera que terminemos en la cama pero le dije que no siempre va a ser así pero siempre termina.-
-Ni lo conozco y ya me está dando bronca.-
-Si y cada día mi estado empeora.- hice una sonrisa al recordar como era antes.- Antes era morena y ahora mi piel es mas blanca que la de un muerto, tenía el cabello corto y ahora un poco más me parezco a rapuncel y mi cuerpo estaba perfecto y ahora me da asco ver mis huesos en el espejo.-me imaginaba la cara de impresión que debía tener el.- Supuestamente él dice que estoy bien pero para mí no.-
- Oye... me debo ir.-
-¡No! ¡Por favor no me dejes sola! Por favor.- no lo escuchaba del otro lado.- ¿Estas hay?-
-Si.-
-¿Te quedaras?-
-Si.-
-Gracias.-
Esa noche fue una de las mejores de mi vida me la pase toda la noche hablando con él.
Resulto una persona muy interesante.
Me puse triste cuando se tuvo que ir, pero él me prometió que iba a volver, no me dijo cuando, pero dijo que lo iba a hacer.
Charlar con él me había hecho olvidar del hambre que sentía.
A la mañana solo vi el brazo de Tom asomándose por la puerta dejando una bandeja de comida, como loca fui hacia ella y devore todo.
Ya era de noche y el entro con unos grandes paquetes en la manos.
-Mira lo que te traje mi amor.-
Los dejo en el suelo y fui y desenvolví uno por uno.
Los primero train ropa y conjuntos de ropa interior. Otro el más grande era un equipo de música muy sofisticado para detallar y el ultimo estaba lleno de Cds de diferente tipos de géneros.
-¿Y? ¿No me vas a decir nada?-
-Gracias.-
-¿Eso solo vas a decir? ¿Gracias?- puso su mano en su frente y cerró los ojos.- Sabes que déjalo ahí. ¿Pero no me vas a dar nada a cambio?-
-No sabía que esto era un trueque.- dije retrocediendo al ver que el abalanzaba sobre mi.- Oye te estás acercando demasiado.- el seguía acercándose con una mirada seductora y tenebrosa a la vez.- Tom.- al retroceder tanto me había chocado contra la cama.- ¡Tom!-
Después de mi grito se escucho que alguien golpeaba el acero de mi ventana.
Tom salió inmediato.
Yo solo quería salir a correr, pero cerró la puerta.
¿Quién abra sido la persona que golpeo la puerta en el momento indicado?
A los minutos el volvió.
-Mica… perdón… lo siento. Es que. Hace mucho no siento tu amor.-
Yo me acerque y entrelace mis brazos en su cuello.
-Pero ¿De esa manera siempre tengo que expresarte mi amor?- el no me respondía.- A parte, no exageres hace dos días no lo hacemos.-
- Si tienes razón. Espero que sepas perdonar.-
-Si, claro.-
Después de esa pequeña pelea nos quedamos acostados, yo entre sus brazos.
Últimamente no me siento tan segura entre sus brazos y ahora su mirada me pone nerviosa ya no me tranquiliza.
Estaba muy desconcertada, esteba en mi habitación sola. ¿En qué momento se fue Tom?
La puerta se abría y la cabeza de un desconocido se asomaba.
- ¿Mica?- ¿Quién era? ¿Cómo sabia mi nombre?- Oh Mica allí estas.-
-¿Quién eres?-
-Soy yo Mica ¿No reconoces mi voz?-
Analice su voz por un momento y me di cuenta de quién era.
Me levante y fui corriendo a sus brazos.
-¡Andy!- era él, nadie tiene esa voz tan masculina y dulce a la vez. De un abrazo pasamos a un  beso.- ¿Cómo entraste? ¿Y Tom?-
-No te preocupes por eso amor. Lo que importa es que ahora estamos juntos.- decía mientras acariciaba mi mejilla con la yema de su pulgar. Yo estaba nerviosa, porque creía que Tom podría entrar en cualquier momento. El apoyo sus labios en los míos y los dejo unos segundos y luego los separo.- Tranquila.-
Luego de esas palabras todo fue como un cuento de hadas, entre cojines y sabanas, entre abrazos y almohadas, besos, caricias y la mirada enamorada.
Entre todo ese amor la puerta se abre. Separe mi cuerpo del de Andy al ver que estaba Tom mirándonos atónito.
Su rostro se invadió de ira y rabia. Y agarro a Andy por sus cabellos oscuros, lo arrojo hacia el suelo y le dio un puñetazo, uno tras otro.
-¡No Tom! ¡No!-
El soltó su cabeza con brutalidad hacia el suelo, y se marcho.
Me baje de la cama y me arrodille frente a Andy, lagrimas caían en forma de cataratas, estreche su cabeza que estaba entre mis brazos.
-Mica…Yo… Te…-
-¿Qué?- sus ojos se cerraron.- ¡Andy!- no se abrían.- ¡Andy!-lo zamarree y nada. Las lágrimas caían más fuerte y más rápido.- ¡NO, ANDY! ¡NO! ¡ANDY!-
Exaltada me levante y observe que estaba en mi cuarto con Tom a mi lado que me miraba atónito.
Mi respiración estaba acelerada y me caía sudor de la frente.
-¿Quién… Es… Andy?- la voz me faltaba hasta para mentirle.- ¿¡Quien es Andy!?-
- No lo sé.-
-¿Cómo que no lo sabes? ¡Lo acabas de decir!- odio cuando se altera de la nada.
-Tom, fue solo un sueño, en los sueños pasan cosas inexplicables, así que no se.-
-Como tú digas.-
- Iré a bañarme.-
-Como tú quieras.-
Busque ropa y me metí en el baño.
Mientras me cambiaba escuche sonar un celular. Apoye mi oído sobre la puerta para poder escuchar la conversación.
-No todavía no la eh encontrado.- decía Tom haciéndose el angustiado.- No he parado de buscarla. Cada día sin ella es horrible.- ¿Sin ella? ¿De quién habla?- Gracias. Si prometo que la encontrare. Bueno adiós.-
Salí del baño ya lista y me atreví a preguntarle.
-¿A quién buscas?-
-¿Qué? ¿De qué hablas?-
-No te hagas el tarado, te escuche hablando con alguien.- wau, me salió la furia de la nada.
-A mi no me hables así ¿Okey?- dijo levantándose en forma amenazadora.
-Si.- dije agachando la cabeza.
-Mica. ¿Qué te está pasando? Ya no estás como ante.-
-¿Cómo que no estoy como antes?- no entendía de qué hablaba. ¿Cambiar yo? Nada que ver.
-Antes eras mas cariñosa con migo…-
-Y tu igual.- le interrumpí.
-¿¡Que!?-
-No yo solo decía…-
-Ya te está afectando el encierro. ¿Sabes qué? Voy a dejarte salir a afuera, pero solo andarás por adentro de la casa ¿Okey?- me levante y lo abrase.
-¡Gracias! ¡Gracias!- el me separo de él.
-Pero será solo por un día. Saldrás mañana a la mañana y entraras a la noche ¿Está bien?-
-Si, peor es nada.-
-Bueno, mejor salgo a preparar todo.-
-Está bien.-
Las horas pasaban y yo pensaba >>Wau, saldré devuelta a afuera, saldré mas allá de estas cuatro paredes, no será lo mismo que salir al verdadero exterior pero bueno<<.
Me acerque a la ventana para ver si de pura casualidad estaba Andy y así fue.
-Andy, Andy.- susurraba.- Andy.-
-Aquí estoy.-
-¿Escuchaste? Voy a salir de este cuarto.- de seguro noto mi alegría en mi voz.
-Muy bien, ojala que nos podamos ver.-
-Solo hay un pequeño problema.-
-¿Cuál?-
-Que solo estaré adentro de la casa.-
-Ah, bueno, eh… me tengo que ir.-
-¿Eh? No.-no escuche nada.
Al otro día la hora había llegado, Tom me había dejado en la casa.
La pase aburrida ya que el quito todo con lo que me pudiera entretener.
Me quede observando por el gran ventanal que conducía al patio que estaba bloqueado.
Un sol radiante, el césped y los arboles bien verdes, un paraíso que hace mucho no veía.
-Aaaah!!!- un grito salió de mí al ver que un chico de la nada apareció por el ventanal. Su rostro se me hacia conocido aunque nunca lo vi.
-Mica soy yo.- escuchaba su voz que atravesaba el grueso vidrio.- Mica soy Andy.- una gran sonrisa se plasmo en mi rostro. Era tal como me lo había imaginado. Solo alcance a poner mi mano en el vidrio y el puso la suya sobre la mía.
Cuando estaba por decir algo, una bolsa cubre el bello rostro de Andy tirándolo para un costado.
-¡¡¡Andy!!!- trataba de abrir el ventanal desesperada pero no podía.
Unos cuantos minutos después veo entrar a Tom.
-Hola amor.- dije tratando de disimular mi desesperación.- ¿Cómo estás?- él se acercaba hacia mí con agresión y su rostro reflejaba furia.- ¿Qué pasa?- un golpe en estomago hizo que me caiga al suelo.- ¿¡Pero qué haces!?- el me agarro de los cabellos y me llevaba arrastrando hasta donde quedaba la cochera.- ¡¡¡Tom!!! ¡¡¡Me lastimas!!!- abrió la puerta y me tiro al suelo.- levante mi vista y vi a Andy amarrado a una silla con el rostro ensangrentado. Tom se agacho para quedar a mi altura y tiro de mis cabellos para que mi cabeza valla hacia atrás.
-¿¡¡¡Lo conoces!!!?- gritaba a mi oído- ¿¡¡¡Lo conoces!!!?- lagrimas salían de mis ojos.- ¡¡¡Lo sabia!!!- dijo arrojándome al suelo.- ¡¡¡Eres una zorra!!! ¿No vas a decir nada?-
-Déjalo ir.- decía con voz temblorosa.
-¿Qué?-
-¡Que lo dejes ir!-
-Decime la verdad amor, ¿Este es el que está haciendo que no estemos juntos?-decía pacíficamente.
-No… tu mismo eres el que pudrió nuestra relación.- ¿Para qué dije eso? Un puñetazo en mi rostro me dio y luego uno a él.
Andy trataba de decir algo pero la soga que tapaba su boca no lo dejaba hablar bien. Tom se la saco con brutalidad.
-¡Eres un animal! ¿¡Como mierdas vas tratar así a una chica!? Me das asco.- o dios, ¿Por qué no se calla? Tom le dio otro puñetazo.
-¡¡¡YO HAGO LO QUE QUIERA CON ELLA, POR QUE ELLA ES MI NOVIA!!!-
Antes de que Andy digiera algo me apresure a decir.
-¿Quién dijo que soy tu novia?-
Puso su rostro bien cerca del mío y me grito.
-Que te quede bien claro ¡¡¡TÚ ERES MIA Y DE NADIE MÁS!!!-
-No te equivocas yo no soy de nadie y menos tuya.-
-Ya me cansaste.- me tomo de los pelos y tomo la silla donde estaba Andy. Nos condujo hasta las escaleras arrastrándome me subió por ellas y revoleándome me metió adentro de mi habitación, luego hizo lo mismo con Andy.- Ya verán mañana.- dijo cerrando de un portazo la puerta.
Apresurada fui al lado de Andy y lo desate.
-Perdón Andy, perdón, nunca quise meterte en mis líos perdón.- decía mientras lo abrazaba con todas mis fuerzas.
- Ya, ya, no tienes de que disculparte, yo solo me metí y por ti lo aria mil veces.-
Esas palabras me trajeron un poco de calma.
-Tengo miedo.- dije acurrucándome en su pecho.
-No lo tengas todo va a estar bien. ¿Tu estas bien?- yo asentí.
-Andy si este es mi ultimo día agradezco que estés con migo.-
-No digas eso, no lo será, y yo… también lo agradezco.- el levanto mi rostro para que lo pudiera observar mejor y deposito un tierno beso sobre mis labio.- Te amo.- me susurro al oído.
Luego de esas palabras, descontrolados pero apasionados besos surgieron, una noche como la de aquel sueño se repitió solo que esto era real, pareciera que nada lo puede arruinar.
Pero todo tiene su límite. Al otro día a la mañana Tom entro y se enfureció más de lo que estaba al vernos a Andy y a mí durmiendo tan pacíficamente y románticamente juntos.
El grito de Andy al ser arrojado al suelo me despertó y me saco de mi fantasía y me trajo a la realidad.
-¡¡¡Mica!!! ¡¡¡Huye!!!- Salí a corres pero todas las puertas ventanas estaban bloqueadas.
Aunque también no lo podía dejar solo a Andy.
Revolví lo más rápido que pude  toda la casa buscando algo para detener a Tom pero no encontraba nada.
Fui al lado de la chimenea y agarre uno de los fierros con los que se mueve la leña y todo eso.
Corriendo fui hacia mi habitación y me quede congelada.
Tom estaba acabando con Andy.
Corrí y le clave en la espalda a Tom el fierro dando por fin a su existencia.
Una sonrisa victoriosa solté.
La cara se me trasformo al ver que el fierro atravesó el cuerpo de Tom y llego a herir a Andy.
-Andy…- empecé a llorar descontroladamente al ver a mi amor muriendo por mi culpa.
Me arrodille a su lado y la sangre que se derramaba me manchaba.
Todo fue una victoria vacía, gane mi libertad pero mate a mi gran amor ¿De qué vale la pena mi libertad sin él?
Alcance a ver que en la cinturilla del pantalón de Tom había una pistola, la tome y puse el cañón en mi boca. La mano de Andy tomo mi brazo en señal de que no quería que lo haga, pero él no podía detenerme, ya que su brazo se iba resbalando a la par de que sus ojos se cerraban y también a la vez de que yo apreté el gatillo.

Fin

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